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El Grupo Temel nos habla de la gestión e impresiónde datos hospitalarios

El sector hospitalario español recurre a la nube para gestionar el gran volumen de datos generados en torno a médicos, pacientes y personal sanitario afirma Temel, empresa especializada en la gestión documental

¿Quién controla las bases de datos de salud que se generan gracias a los avances médicos e informáticos?, ¿habría que flexibilizar el acceso a historias clínicas para facilitar el estudio? Lo cierto es que un hospital público o privado es, de alguna manera, un gran centro de datos, con sus necesidades de impresión y gestión documental. Las tradicionales fotocopias, expedientes médicos y documentos han sido, poco a poco, sustituidos por la gestión de datos en la nube afirma Temel, empresa especializada en el sector.

Un hospital es uno de los espacios públicos que más información sensible maneja. De inicio, se enfrentan al tratamiento y recopilación de tres tipos de datos: identificativos de contacto de pacientes (como son nombre, dirección, teléfono, pero también firma, imagen, tarjeta sanitaria, número de la seguridad social o mutualidad); datos relativos a la salud (aquellos que conforman la historia clínica del paciente); por último, la historia social/ familiar del paciente. La complejidad no se detiene aquí, ya que en los hospitales se recogen otros datos no médicos que también requieren de tratamiento, como los de las cámaras de videovigilancia. Pero es que además, la recogida de la información obtenida durante el proceso de asistencia médica al paciente (diagnóstico, tratamiento, equipo que atendió, etc) es un derecho de éste último.

Es por esto que las normativas de protección de datos vigentes (la Reglamento Europeo de Protección de Datos -RGPD- y la LOPD) se complementan en el caso del sector sanitario con la Ley de Autonomía del Paciente 41/2002, de 14 de noviembre, que regula los derechos y las obligaciones en materia de información y documentación clínica. Los principios que deben regir la actuación hospitalaria, según la ley, son el consentimiento del paciente, la calidad de los datos (que estos sean necesarios, veraces y pertinentes), la confidencialidad y la información al paciente. A esta información sólo pueden acceder las personas que estén directamente involucradas en el tratamiento del paciente, que también será el que decidirá en última instancia en caso de que la información tenga que comunicarse a otro centro médico o para que sea utilizada en estudios clínicos.

Esta tensión entre el tratamiento de datos sensibles y la accesibilidad a los mismo para la mejor atención al paciente es la que define las necesidades de gestión documental de los hospitales. Un sistema en el que toda la información esté digitalizada y bien indexada, desde los historiales clínicos hasta los protocolos de actuación, o los manuales de consulta, puede ser clave para dar con el diagnóstico adecuado, y redundará en una mejora de los tiempos de atención. Decisiones como la conveniencia de almacenar la información en la nube o en servidores propios, que en otras empresas se toman con naturalidad, en un centro médico tienen implicaciones que suelen llevar a optar por soluciones integrales de la mano de empresas especializadas, como Temel, que pueden proveer soluciones de información encriptada en la nube y sistemas de workflow y autorización en la circulación de los documentos, así como dispositivos de autentificación de usuarios (códigos, tarjetas de proximidad, etc). Toda precaución es poca: la violación de los derechos del paciente en cuanto a la gestión de sus datos, puede implicar fuertes sanciones económicas.